Hace unos días atrás –en mi calidad de ‘puedo’- fui a una especie de sleepover forzada donde Jorge. Me encontraba en su pieza y al ver la cajita de old-stuff que solíamos mantener en aquellos tiempos, no pude contenerme y decidí partir a trajinar –sí, lo era, porque Jorge no tenía idea que lo hacia, y por ende, no tenía permiso para-, y entre un montón de fotos y demo cd’s encontré mi old-stuff –que él mantenía ya que, a mis quince pasaba más tiempo en su casa que en la mía-.
Me brillaron los ojos, y podría decirse que hasta parecía niña chica revolviendo las cosas, tan solo para llegar a mis discos. Sí, aquellos discos de Silverchair que tanto marcaron una época, y que ya había dados por perdidos.
Y es divertido-irónico, porque al parecer, éste es el mes de volver al 2002/2003.
¿Bueno o Malo? Aun no lo sé, pero por el momento vamos
