Lo admito, soy sorda -y ciega a veces- por opción propia, simplemente, por el hecho de ser una masoquista nivel 15. Sí, me gusta caerme.
Okay, a quien engaño, no gustar gustar, pero de que disfruto mis caídas... lo hago, me dan una perspectiva no antes vista de las situaciones -casi 360°- y así -aunque usted no lo crea- me ayuda a decidir mejor las cosas, por cuenta propia, ayuda a mi puercoespín inside.
Y eso es lo que ha estado haciendo éste ser el ultimo tiempo. Caerse.
Okay, se lee feo. -últimamente todo lo que digo se escucha feo, pero, al final es pseudo lindo-
Me he caído una y otra vez desde hace ya un par de meses, -se cuanto tiempo exacto, duh!- y cada una más exquisita que la anterior.
-Aquí es donde, usted, ser mal pensando piensa 'Ay, la Marlene anda cagando a la gente, esas son sus caídas' well, NOT-
Cada una me ha enseñado más de lo que creía. No de la vida, no de las relaciones, no del mundo...
Las llamo caídas, porque mi ego es el que cae, y sufro de tener un ego nivel 1000... Y al verme en la situación de dejar de lado ciertas cosas, 'publicar' más de lo que me agrada, y otros para dar lo que deseo dar, es bastante fuerte -para mi-.
Y no me quejo. -bueno sí, pero menos de lo normal-
Cada una me ha dado más de lo que pensé podía recibir, cada una me alegra de una forma que nunca espere que me alegrara. Cada una me sorprende.
Now is time for me to play the cards...
Sí, porque es ahora cuando sale eso.
Soy un puercoespín, y nunca dejaré de serlo, pero sí... me puedo adaptar.
